La fuerza de la esperanza

La fuerza de la esperanza

Queridas mamás del Proyecto 40 Horas,

Al iniciar este nuevo año, queremos agradecerles por las oraciones durante el año que terminamos y animarlas a seguir rezando y trabajando por las vocaciones.

Con inmensa gratitud vemos que nuestra Familia Religiosa del Verbo Encarnado sigue siendo bendecida con vocaciones. Actualmente el Instituto del Verbo Encarnado cuenta con 112 novicios. En el año 2021, 80 han realizado sus primeros votos; hubo 26 nuevos sacerdotes; 22 profesaron sus votos perpetuos, la mayoría de los cuales se ordenaron diáconos. El Instituto de las Servidoras tiene hoy 119 novicias, 102 hermanas han realizado sus primeros votos y 43 Servidoras profesaron sus votos perpetuos a lo largo del año de 2021.

En el documento “Nuevas vocaciones para una nueva Europa” leemos: “La «esperanza es el secreto de la vida cristiana y el hálito absolutamente necesario para la misión de la Iglesia y, en especial, para la pastoral vocacional (…). Se precisa, pues, hacerla renacer en los sacerdotes, en los educadores, en las familias cristianas, en las Familias religiosas, en los Institutos seculares; en suma, en todos aquellos que deben servir la vida cercanos a las nuevas generaciones».

Afianzados en esta esperanza … nos dirigimos a vosotros padres, llamados por Dios a colaborar con su voluntad de transmitir la vida, y a vosotros educadores, docentes, catequistas y animadores, llamados por Dios a colaborar de varias formas en su designio de educar para la vida. Querríamos deciros cuánto aprecia la Iglesia vuestra vocación, y cuánto se confía a ella para promover la vocación de vuestros hijos y alumnos y una verdadera y auténtica cultura vocacional.”

Y seguramente afianzados en esta misma esperanza, también podemos dirigirnos a vosotras mamás de las 40 Horas, llamadas a rezar y ofrecer sacrificios por el aumento, perseverancia y santidad de las vocaciones sacerdotales y consagradas. Cuan importante es cumplir él mandato de nuestro Señor: “Rogad, pues, al Señor de la mies, que envíe obreros a su mies.” (Mt 9,38) Cuan importante, son sus oraciones para la fortaleza de los sacerdotes, de los misioneros y de toda alma consagrada, que anhela con su entrega diaria acercarse más a Dios y dedicarse a la salvación de las almas.

Queridas mamás, con gran confianza en la enseñanza de Jesucristo que nos dice: “si dos de vosotros se ponen de acuerdo en la tierra para pedir algo, sea lo que fuere, lo conseguirán de mi Padre que está en los cielos” (Mt 18,19), sigamos unidas, desde más de 70 países, pidiendo por los sacerdotes y religiosos. Que Dios siga bendiciendo la Iglesia con abundantes y santas vocaciones. 

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