Oración del Cardenal Mercier

mercier oraciònJesús, Pastor eterno de las almas, escucha la oración que te dirigimos por los sacerdotes. Hacia ellos sientes el amor más afectuoso y más delicado de tu Corazón ese amor profundo en que parecen reunirse todos los lazos íntimos que te unen a las almas.

Mira misericordiosamente a toda esa multitud de almas ignorantes, para las cuales el sacerdote ha de ser luz; a todos esos eslavos del trabajo, que buscan a alguien que los libre de los engaños y que los salve en tu nombre.

Piensa en todos esos niños, en todos esos jóvenes, que buscan un guía capaz de llevarles hasta ti.

Piensa, Señor, en tantas criaturas que sufren y tienen necesidad de un corazón que las consuele y que las lleve a tu Corazón.

Piensa en todas las almas que podrían llegar a la perfección, si encontrasen en su camino la ayuda de un sacerdote santo.

Haz que tus sacerdotes conduzcan hacia ti a toda esta Humanidad que sucumbe de debilidad, para que toda la tierra se renueve, sea exaltada la Iglesia, y el reino de tu divino Corazón quede establecido en la paz.

Oh Virgen Inmaculada Madre del sacerdote eterno, que tuviste a Juan, el sacerdote amado de Jesús, como primer hijo adoptivo, y que, en el cenáculo presidiste como Reina la reunión de los Apóstoles, alcanza a la Iglesia de tu Hijo un continuo Pentecostés, incesantemente renovado.

Así sea.

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